Sopas y cremas

Crema de moniato y remolacha con toque de cúrcuma

Te traemos una crema que además de ser bonita con este color intenso está riquísima y es buena para tu salud indestinal.

Queremos compartir contigo la importancia de cocinar bien los alimentos. Al preparar antes el boniato y la remolacha y enfriarlos 24 horas los convertimos en un almidón resistente, reduciendo su índice glucémico y actuando como probióticos. Así también nos cuidamos a nivel de microbiota.

La cúrcuma además de aportar sabor, es un antioxidante y antinflamatorio natural que es buenísimo para el sistema digestivo e inmunitario, el corazón, hígado y piel.

¡Bueno, fácil y sano! ¡Y además bonito! ¿Qué más se puede pedir?

 


INGREDIENTES:

  • 3 boniatos medianos
  • 2 remolachas medianas
  • 2 puerros
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 1 cucharada de cúrcuma
  • 100 gr de ricota
  • 1 cucharadita de sésamo tostado
  • 1 cucharadita de pipas de girasol
  • 1 cucharadita de semillas de mostaza
  • Sal
  • AOVE

INSTRUCCIONES:

  1. Envolvemos los boniatos y las remolachas en papel de plata y los asamos al horno unos 40 minutos a 180C. Los dejamos atemperar y los ponemos en la nevera toda una noche para transformarlos en almidón resistente y convertirlo en un alimento prebiótico.
  2. Al día siguiente pelamos y cortamos los moniatos y las remolachas, reservamos.
  3. Limpiamos y cortamos los puerros en juliana.
  4. En una olla alta con un poco de aceite sofreímos los puerros unos 5 minutos a fuego medio. Pasado este tiempo añadimos las verduras asadas y una cucharada de cúrcuma. Cubrimos todo con el caldo  vegetal y dejamos hervir unos 10 minutos, rectificamos de sal.
  5. Trituramos todo con el minipimer o robot de cocina hasta que quede una crema fina.
  6. Emplatamos con la crema, un poco de ricota, semillas de mostaza y sésamo. 

 ¡¡A DISFRUTAR!!